El impuesto carbono en Colombia para 2026 equivale a $29.070,49 por tonelada de CO₂ equivalente, lo que en combustibles se traduce en $210 por galón de gasolina, $237,34 por galón de ACPM y $44,73 por metro cúbico de gas natural, según la Resolución 000003 de 2026 de la DIAN, que ajustó la tarifa 6,10% (IPC + 1%) desde el 1 de febrero de 2026. Lo paga quien adquiere los combustibles fósiles del productor o importador, y el productor o importador cuando los retira para consumo propio.
Si quiere entender por qué una parte del precio de la gasolina o el gas que paga cada mes corresponde a este impuesto ambiental, esta guía explica cómo se calcula, quién lo paga realmente y qué mecanismos existen para compensarlo.
¿Qué es el impuesto nacional al carbono?
Es un tributo ambiental creado por la Ley 1819 de 2016 que grava el contenido de carbono de los combustibles fósiles utilizados con fines energéticos, incluyendo gasolina, ACPM (diesel), gas natural, fuel oil y otros derivados del petróleo. Lo administra la DIAN, que ajusta la tarifa anualmente mediante resolución con base en la inflación más un punto adicional, conforme a la fórmula establecida en la normativa.
Tarifas 2026 por tipo de combustible
| Combustible | Tarifa 2026 |
|---|---|
| Tarifa base por tonelada de CO₂ | $29.070,49 |
| Gasolina (por galón) | $210 |
| ACPM / diesel (por galón) | $237,34 |
| Gas natural (por metro cúbico) | $44,73 |
| Carbón (tarifa plena, por tonelada) | $74.044,65 |
¿Quién paga el impuesto al carbono?
Para el gas y los derivados del petróleo, el sujeto pasivo es quien adquiere el combustible fósil directamente del productor o del importador, así como el propio productor o importador cuando hace retiros para su consumo propio. Para el carbón, son sujetos pasivos quienes lo adquieren o lo utilizan para consumo propio dentro del territorio nacional, como las plantas termoeléctricas que generan energía a partir de carbón. En la práctica, este costo se traslada a lo largo de la cadena hasta llegar al precio final que paga el consumidor en el surtidor o en la factura de gas.
¿Cómo afecta esto el precio de la gasolina?
El precio final de la gasolina en Colombia se compone de varios elementos: el precio internacional del crudo, el margen de refinación, el transporte, el impuesto nacional a los combustibles, el impuesto al carbono y el margen de distribución minorista. El componente del impuesto al carbono ($210 por galón en 2026) es una porción relativamente pequeña frente al precio total del galón, pero su incremento anual constante genera presión adicional sobre los precios de transporte, logística e industria a lo largo del tiempo.
¿Existen compensaciones o exenciones?
La normativa contempla la posibilidad de que sujetos pasivos certifiquen ser “carbono neutro” mediante la compra de certificados de reducción de emisiones (bonos de carbono) o la implementación de proyectos de conservación y reducción de gases de efecto invernadero, lo que les permite solicitar la no causación del impuesto sobre la proporción de emisiones que hayan compensado. Este mecanismo de carbono neutralidad es voluntario y aplica principalmente a empresas, no a consumidores individuales que compran gasolina en el surtidor.
Caso práctico: una empresa de transporte de carga
Una empresa de transporte de carga que consume grandes volúmenes de ACPM ve reflejado en su factura de combustible el incremento del impuesto al carbono de $237,34 por galón. Como ese costo afecta directamente su estructura de gastos operativos, la empresa evalúa adquirir certificados de carbono neutro para compensar parte de sus emisiones y reducir la base sobre la cual se calcula el impuesto, una decisión que toma sentido financiero cuando el volumen de consumo de combustible es alto y constante a lo largo del año.
Preguntas frecuentes sobre el impuesto al carbono
¿Quién paga el impuesto al carbono?
Quien adquiere los combustibles fósiles del productor o importador, y el productor o importador cuando los retira para consumo propio; en la práctica, el costo se traslada hasta el consumidor final en el precio del combustible o el gas.
¿El impuesto aumenta cada año?
Sí, se ajusta anualmente mediante resolución de la DIAN con base en la variación del IPC más un punto adicional; para 2026 el ajuste fue de 6,10%, vigente desde el 1 de febrero de 2026.
¿Hay alguna compensación disponible?
Sí, mediante la certificación de carbono neutralidad a través de bonos de carbono o proyectos de reducción de emisiones, principalmente disponible para empresas que quieran compensar parte de sus emisiones y reducir la base gravable.
¿Qué es la carbono neutralidad?
Es la certificación voluntaria que demuestra que una persona o empresa compensó sus emisiones de gases de efecto invernadero mediante proyectos verificados, lo que le permite acceder a beneficios tributarios relacionados con el impuesto al carbono.
¿Cuánto se paga por galón de gasolina?
En 2026, el impuesto al carbono equivale a $210 por galón de gasolina y $237,34 por galón de ACPM, según la Resolución 000003 de 2026 de la DIAN.
Diferencia entre el impuesto al carbono y el impuesto nacional a los combustibles
Es común confundir el impuesto al carbono con el impuesto nacional a los combustibles, pero son dos tributos distintos que se cobran de forma paralela sobre el mismo galón de gasolina o ACPM. El impuesto nacional a los combustibles grava el consumo de combustibles líquidos en general y financia principalmente infraestructura de transporte, mientras que el impuesto al carbono grava específicamente el contenido de carbono equivalente del combustible, con fines de política ambiental y mitigación del cambio climático. Ambos aparecen reflejados por separado en la estructura de precios que regula el Ministerio de Minas y Energía para los combustibles líquidos en Colombia.
¿Qué destino tiene el dinero recaudado?
Los recursos recaudados por el impuesto al carbono están destinados, conforme a la Ley 1819 de 2016 y sus reglamentaciones posteriores, a financiar el manejo de la erosión costera, la conservación de fuentes hídricas y ecosistemas, y proyectos de adaptación al cambio climático a través del Fondo Colombia en Paz y otros mecanismos de gestión ambiental del Estado. Esta destinación específica busca que el impuesto no solo desincentive el consumo de combustibles fósiles, sino que también financie directamente acciones de mitigación de sus efectos.
Impacto en el transporte de carga y el costo de vida
El sector de transporte de carga y logística es uno de los más sensibles a los incrementos del impuesto al carbono, ya que el ACPM representa una porción significativa de sus costos operativos. Los aumentos en este impuesto, sumados a los ajustes del precio internacional del petróleo, suelen trasladarse parcialmente al costo de los fletes, lo que a su vez puede reflejarse en el precio final de productos transportados por carretera, incluyendo alimentos y bienes de consumo básico que dependen del transporte terrestre para llegar a los puntos de venta en todo el país.
Errores frecuentes sobre el impuesto al carbono
- Confundirlo con el impuesto nacional a los combustibles, que es un tributo distinto y se cobra de forma adicional sobre el mismo galón.
- Pensar que el consumidor final puede solicitar directamente la certificación de carbono neutro en el surtidor; este mecanismo aplica principalmente a empresas que gestionan su propia compensación de emisiones.
- No considerar que la tarifa se ajusta cada 1 de febrero, por lo que el valor exacto por galón cambia anualmente según la resolución vigente de la DIAN.
En resumen, cada vez que llena el tanque de su vehículo, una pequeña parte de lo que paga financia directamente proyectos ambientales del Estado colombiano, un componente que seguirá ajustándose cada año por encima de la inflación mientras el país mantenga su política de transición energética.
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